lunes, 7 de septiembre de 2015

THE DARKNESS IN ME #4

Omen *

Lois no solamente es una maldita garrapata que se adhiere a mí cada vez que puede, sino también una jodida rata escurridiza cuando la necesito por lo que llevo tres horas esperando en su departamento sin que se aparezca. Intento matar el tiempo inspeccionando el ya conocido departamento, las paredes rojas carmesí, techos altos y muebles negros elegantes no concuerdan con los descuidados edificios antiguos que se observan desde la pared de cristal, las luces de colores y los sonidos de automóviles del exterior parecen hologramas lejanos. Me siento en el sofá más grande sin poder olvidar a la chica que me ha traído hasta aquí, hasta este tiempo y espacio en el que estoy completo pero no satisfecho, sé que no la necesito pero la deseo, sé que no me conoce pero yo sé todo lo que ella no recuerda de sí misma, no la tengo pero me pertenece. Y yo tomo todo lo que me pertenece.

El sonido de tacones en el pasillo me saca de mis pensamientos, miro a la puerta justo cuando Lois entra vestida con unos ajustados vaqueros y un top negro su cabello negro cae en ondas hasta su cintura destacando su piel blanca y ojos grises los cuales no me miran con asombro, al contrario una sonrisa de triunfo se posó en sus rosados labios.

- miren quien regreso a casa – dijo en un suave ronroneo mirando directo a mí, sus ojos clavados como dagas.

- sabias que vendría, cierto – pregunto pero no me da respuesta solo acaricia su mejilla con sus largas uñas negras.

- donde estabas – quise saber, si Lois no anda tras de mi está causando problemas en alguna parte, o lo que es peor, la muerte a alguien. La maldad que lleno su mirada causo que de repente me preocupara de Dara, en un parpadeo la tenía acorralada contra la pared con mi mano cubriendo su garganta.

- Si le has hecho daño te arrepentirás – le advertí aplicando la presión suficiente para que le dificultara respirar mas no para impedir que hablara.

- per-o mir –ate – se rio con dificultad – tod-o altera- ado por u-na chiqu-illa – sus palabras eran entrecortadas a causa de la presión en su cuello.

- le has hecho daño –exigí saber, solo de pensar en lo que Lois podría hacer con alguien tan frágil como Dara causaba que la piel se me erizara la piel, cerré un poco más mis manos sobre su garganta.

- no – soltó sin aliento su piel brillaba con el color rojo de un tomate a causa de la falta de aire cuando la deje cayó al suelo  agarrándose la garganta mientras tocia. – imbécil –

- perfecto, ahora ocupo tu ayuda-  dije mirándola como si no hubiera pasado nada.

Me agache para ponerme en cuclillas frente a ella, note que la marca de mis manos se podía distinguir en su cuello y no pude evitar sentir la satisfacción me traía, Lois se había ganado eso hace décadas y hoy había apretado los botones indicados para recibir su merecido. Cuando volvió a respirar con regularidad y la marca desapareció por completo me miro.

- crees que te ayudare después de esto – espeto mirándome con odio, solo asentí.

- estas jodido no me importa una mierda tu juguetito ese, así que no te ayudare – aseguro molesta, la ira sonrojaba su rostro de nuevo, se puso de pie para ir al bar y servirse un whisky doble, lo bebió de un trago golpeando el vaso contra la madera de una mesa al terminarlo.

- Lois, note estoy preguntando si lo harás – respondí mirándola con frialdad – lo harás quieras o no, esto no está a discusión – me aleje de ella y me dirigí a la puerta.

- ESTAS JODIDO - grito molesta, pero yo no tenia su tiempo así que hice lo que debía de hacer.

- recuerda algo Lois, si hay alguien aquí que esta jodida eres tu- le recordé - tienes cinco minutos para cambiarte, sino estas abajo en cinco minutos una marca en el cuello será un regalo comparado a lo que El te hará cuando sepa que estas viva – la amenace, Lois se quedo helada unos segundos antes de estremecerse del terror que El le provocaba.

Fuera la noche era húmeda, nubes negras se había adueñado del firmamento ocultando las pocas estrellas que solían brillar en la ciudad de Londres, Lois no tardó mucho en bajar con una bufanda atada en su cuello para ocular las marcas.

- como supiste que estaría esperándote- pregunte de nuevo, Lois me miro un segundo antes de responder.

- me topé con la Dividuos en la calle y note que era la que siempre anda con la Tenebris- respondió de mala gana, sus ojos nunca dejaron el camino.

- sabes donde esta- dije sabiendo ya la respuesta, Lois siempre sabe dónde se encuentra a quien busca, al fin y al cabo ese es su destino, encontrar.

- en el bar a dos calles del café, un chico que conocen estará hay esperándolas para encontrarse – contesto de manera mecánica.

- tienes algo pensado- quise saber Lois es buena atrayendo chicos, el glamour la ayuda pero su suspicacia es la que sierra el trato, si un chico estará con la dividuos seria el eslabón mas débil de la cadena y por lo tanto su objetivo.

- siempre lo tengo, tu solo asegúrate de escuchar todo - contesto tocándose la frente con una de sus largas uñas.


Caminamos en silencio cada uno demasiado sumergido en sus propios pensamientos erráticos para importarle que el otro estuviera a su lado, dos seres cerca pero separados. Al llegar al bar note que era pequeño la barra, mucho humo, unas cuantas mesas y un pequeño escenario donde algún que otro músico o cantante se presentaba, paredes y techos negros combinaban con las mesas de madera era todo lo que había, más aun así el lugar estaba atiborrado, las risas de ebrios, las chicas bellas flirteando con idiotas que piensan con su entre pierna y putas a la caza llenaban el lugar.

- también serás un animal con ella – pregunto sacándome de mis pensamientos.  La mire no había rencor u odio en su mirada, sino lastima, lastima por la chica que sabía tomaría su lugar. Lois no era idiota sabía que una vez que Dara lo aceptara ella seria echada a un lado, la había tolerado todos eso años por una sola razón, su don, y una vez tuviera lo que quería ella no tendría un lugar a mi lado. Sabía que sería desechada como a un montón de basura, más aun así creía que debía tener lastima por Dara, ella creía que el la trataría como a ella, pero estaba equivocada. 

Lois era un mal necesario, Dara era un anhelo encontró que jamás seria rechazado, así que respondí con la verdad.

- ella no es como tu Lois, no la tratare como a ti – aseguro para luego adentrarse en la musica pero no sin antes escuchar a Lois decir.

- ya lo veremos – con frialdad.

Lois se mantuvo lo suficiente lejos para no molestarme, pero no demasiado para perderme de vista. Me dirigí a la mesa mas cercana a la entrada, asegurándome de darle la espalda a la barra, debía mantenerme lejos de la vista de la dividuos hasta descubrir cuanto sabia de Dara y porque esta con ella así que tendría que ampliar mi sentido del oído, Lois seria mis ojos, ella abriría su mente para así poder ver la reacción de la amiga de Dara. 


Unos minutos después entro la mixta acompañada de un chico rubio y Dara, ella parecía la luna en una noche sin estrellas, hermosa y llena de vida. Cada uno llevaba entrelazado el brazo con el otro y se reían con complicidad, se dirigieron directo a la barra sin parar de reír. En cuanto Lois los miro fijo su atención en el chico rubio ajusto su escote y tomando su actitud de diva camino con su mirada fija en el. La mixta fue la primera en notarla, como era de esperar fulmino con la mirada a Lois pero ella no se detuvo le sonrió como si fueran las mejores amigas del mundo y se acerco para saludar al chico con un sonoro beso en la mejilla.


- Nate que gusto verte - dijo con voz seductora mientras ponía su mano en el pecho de Nate. Al parecer Lois había estado asiendo su tarea por adelantado. 


- disculpa, te conoce - gruño la mixta antes de empujar a Lois lejos para entrelazar sus dedos con Nate, mientras que Dara parecía esconderse tras su amigo sin apartar su mirada de su amiga. Lois sonrió con entusiasmo notando que pesar de la reacción de la mixta el chico no apartaba los ojos de ella, aunque no la miraba con lujuria sin duda ella tenia su atención.


- perdón si molesto pero ocupo un momento a tu chico - explico Lois a la mixta antes de mirar a Nate de arriba a bajo descaradamente.


- no me jodas - grito la mixta antes de abalanzarse sobre ella pero sin llegar a ella ya que Dara la sujeto del codo mientras Nate la cogía por la cintura.

- iré con ella Kat - anuncio el chico una vez que Dara se había colocado frente a Kat  (la mixta), Kat se giro su cabeza lentamente como la niña de la película del exorcismo. 

- te largas con ella y te jodes - le advirtió ella  irradiando poder pero el chico solo miro a Lois y asintió, la mente de Lois se lleno de arrogancia y un claro mensaje de sígueme a fuera dirigido a mi y al chico luego se giro y salio del bar moviéndose como la reina del mundo, el fue tras ella y yo hice lo mismo no sin antes mirar observar a Dara retener a su amiga para que no asesinara a Lois y Nate como si su amiga fuera un niño al que le quitaron su juguete favorito en vez de una demonio con deseos de arrancarle la cabeza a un humano, una sonrisa de orgullo se dibujo en mi rostro justo en el momento en que el grito de Lois retumbo en mi mente seguida de una imagen borrosa.


MIERDA LA ESTABAN ESTRANGULANDO.






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