Capitulo 1
En el pueblo de Hobart
Bay, Alaska, viven alrededor de cincuenta habitantes, los cuales son
extremadamente religiosos al punto de vivir aislados de las comunidades
avanzadas con tecnología.
Rechazan toda medicina
avanzada y viven en casas construidas por sus propias manos, cosechan alimentos
y tienen una vida aislada de las grandes ciudades, alejándose de las personas
pecaminosas. La religión para ellos ha sido una forma de creer en algo.
Una profecía maligna
predecía que seis mujeres nacidas en el sexto día del sexto mes serian puestas
a prueba y una de ellas al cumplir los dieciocho seria elegida para ser la mano
derecha del diablo.
06/06/1997
El día seis del mes seis
había llegado y seis embarazadas estaban a punto de dar a luz.
La primera mujer dio a
luz a una niña llamada Alice. Luego la segunda mujer dio a luz a otra niña, de
nombre Rosalie.
La tercer mujer dio a luz
a una tercer niña, Bonnie. Luego la cuarta vio nacer a su hija mujer, Bella.
Cuando la quinta comenzó a pujar, una de las parteras susurro por lo bajo:
-Es la maldición…
Y nació una nueva niña,
Elena.
Aro Vulturi, el
predicador de esta comunidad se dispuso a entrar en el establo, donde seis
mujeres daban a luz a sus hijas.
-No puede estar aquí
–susurro Esme, madre de Elena, viéndolo de mala manera.
-Si esa mujer tiene una
niña, todas morirán –exclamo Aro furioso y todas las mujeres comenzaron a
gritar desesperadas.
La sexta mujer pujo
durante seis minutos y dio a luz a una niña, la sexta niña, Caroline.
-¡Es una niña! –exclamo
la partera sosteniendo a la bebe.
Aro saco un cuchillo de
su bolsillo y se dirigió a la primer bebe de la fila, Elena.
-¡Si tocas a mi hija voy
a matarte! –exclamo Alaric, esposo de Esme, adelantándosele.
-Es la profecía, una de
ellas será la mano derecha del diablo ¡hay que eliminarlas! –exclamo Aro.
-No tocaras a estas niñas
–exclamo Charlie, padre de Bella, empujándolo.
Aro bufo furioso y
amenazo a las familias con la expulsión de la comunidad.
-Podrás expulsarnos, pero
no dejaremos que toques a nuestras niñas –explico Alaric Gilbert.
-La profecía no se
llevara a cabo, lo prometo –exclamo Aro y se fue del establo furioso y lleno de
rabia.
Abby, madre de Bonnie, la
pequeña recién nacida, tomo a su beba en brazos y comenzó a llorar.
-El diablo vendrá por ti
–susurro Abby mirando a su hija –Tengo que salvarte –exclamo luego y puso a la
pequeña en su pecho.
Comenzó a apretarla
contra su pecho, hasta que dejo a la niña sin respiración.
-¿Qué haces Abby!?!
–grito una de las parteras dándose cuenta de lo que la mujer había hecho.
-La he salvado –exclamo
Abby y tomo una de las tijeras, utilizadas para cortar los cordones
umbilicales, que se encontraban a pocos centímetros de su cuerpo y la introdujo
en su garganta.
-¡Nooo!! –grito la
partera cuando la joven madre se suicido, luego de matar a su beba.
.
.
.
Actualidad 06/05/2015
Las ahora cinco jóvenes
tienen diecisiete años y faltan apenas un mes para su cumpleaños.
-¡Woooooow! –grito Bella
lanzándose al agua con su ropa interior.
-¡Ven Caroline! –exclamo
Elena mirando a su amiga sentada al borde del lago.
-Esto no está bien, no es
un lugar permitido por los de nuestra comunidad… Podría venir algún ciudadano
pecador y estaríamos rompiendo las reglas –respondió Caroline bufando.
-¿Esos jóvenes son
pecadores? –pregunto Rosalie señalando a dos jóvenes que caminaban cerca del
lago.
-Tenemos que irnos
–exclamo Caroline mirando a sus amigas.
-Con calma –susurro Elena
saliendo del agua y tomando una toalla para secar su cuerpo.
-Vamos Rosalie, sal del
agua antes de ellos que lleguen a la orilla –exclamo Caroline.
Rosalie sonrió y espero a
que los jóvenes se acercaran aun más.
Cuando estaban lo
suficientemente cerca salió del agua desnuda exponiendo su cuerpo.
-¡Rose! –exclamo Alice
saliendo rápidamente tomando una toalla, mientras los jóvenes las observaban.
Bella todavía estaba en
el agua cuando los jóvenes se disponían a lanzarse al lago solo con su ropa
interior.
La joven dio unos pasos y
tropezó con un pozo en la tierra, sumergiéndose.
-¡Bella! –exclamo Alice
metiéndose en el agua.
Uno de los jóvenes nado
hacia ella y la tomo de los brazos, sacándola del agua rápidamente.
Mientras el joven,
llamado Edward, sacaba a Bella del agua desmayada, Rose se disponía a mostrarle
su cuerpo a Emmett, el otro joven que estaba en el lago.
-Bonito cuerpo –susurro el
joven mirándola con perversión.
Ella sonrió y mordió su
labio inferior seduciéndolo.
Mientras tanto Edward le
daba respiración boca a boca a la adolescente Bella que estaba
inconsciente.
La joven reacciono y
largo una gran cantidad de agua por la boca al toser.
-Oh por dios Bella ¿estás
bien? –pregunto Elena acercándose a ella.
-Sí, estoy bien
–respondió ella aun tosiendo.
-Deberían tener más
cuidado, el lago tiene bajadas y subidas, es peligroso –explico Edward.
-Lo sabemos –contesto
Caroline tomando a Bella de los brazos mientras la envolvía en una toalla
–Debemos irnos –exclamo luego mirando a sus amigas.
-Hasta luego –susurro
Rose mirando a Emmett de forma provocativa mientras se ponía su vestido
celeste.
-¿Te sientes mejor?
–pregunto Edward mirando a Bella.
-Sí, gracias –respondió
ella sonriéndole.
-¿Bella verdad? –pregunto
él curioso.
-Sí, mi nombre es Bella
–respondió ella avergonzada.
-Mi nombre es Edward
–exclamo él mientras las jóvenes se alejaban.
Luego Bella volteo y le
dedico una sonrisa a Edward antes de desaparecer entre los árboles.
Caminaron unos metros y
la joven Caroline se puso furiosa.
-Les dije… No tendríamos
que quebrantar las reglas de la comunidad, Bella podría haber muerto y… ¿Qué
hubiéramos hecho? Esos muchachos son pecadores… ¡Rose! –exclamo mirando a la
joven Rosalie que estaba perdida en un sueño con el musculoso Emmett.
-Ya déjame en paz
Caroline –exclamo Rose furiosa y se dirigió a su casa.
-Se ha ofendido –susurro
Elena y corrió tras de ella.
-Me da igual, voy a casa
–contesto la rubia Caroline y se alejo de las jóvenes.
-¿Quieres que te acompañe
a casa? –pregunto Alice mirando a Bella.
-No es necesario, estoy
bien –respondió ella.
-Lindo primer beso
–exclamo Alice mientras se alejaba de Bella.
-¿Primer beso? –pregunto
Bella confundida.
Alice asintió riendo y se
dirigió a su casa correteando.
Al ingresar a su casa, la
joven vio a su padre recostado en el sillón.
-Voy por agua al pozo
–exclamo tomando una cubeta.
-Está bien –respondió
Carlisle, su padre.
La joven camino hasta el
pozo que se encontraba detrás de la iglesia y se dispuso a sacar agua, ya
estaba anocheciendo, pero nunca había tenido miedo, nunca había sucedido nada
malo en Hobart Bay.
-Padre, me pongo en tus
manos –cantó Alice mientras subía la cubeta –En tus manos encomiendo mi
espíritu –susurro luego silbando.
Luego un ruido altero a
la joven.
-¿Quién está ahí?
–pregunto asustada.
Las pisadas sobre las
hojas secas asustaron a la joven al punto de soltar la cubeta por el pozo.
-¡Maldición! –exclamo
luego intentando subir nuevamente la cubeta.
El crujido de las pisadas
comenzó a ser cada vez más y más cercanas.
-¿Quién está ahí? –volvió
a preguntar la joven y una persona encapuchada se le vino encima –Ahhhhhhhh
–grito la joven frenética cuando el “encapuchado” la ataco con un
cuchillo.
La apuñalo tres veces en
el estomago y luego la lanzo por el pozo.
Escrito por: -AdmiRo

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