viernes, 18 de septiembre de 2015

THE DARKNESS IN ME #5 ADELANTO

DARA
Kat quedo hecha una furia después de que Nate salio tras la chica, era lógico que ella se preocupara por el hecho de que Nate ni siquiera mirara atrás mientras la seguía, la chica era perfecta alta, delgada pero con curvas, piel bronceada, un cabello negro azabache  y labios carnoso, era la fantasía de todo chico. Aunque a mi parecer Nate estaba mas intrigado que interesado con la chica y podría asegurar a ver mirado un toque oscuro en su mirada que no tenia nada que ver con el deseo o lujuria, pero claro, hacer que Kat entienda eso seria como hacer que el cielo fuera morado, es decir, imposible. Decidí, en lugar de gastar mi  saliva negando lo que ella creía que sucedía, ponerle enfrente la mayor cantidad de tragos posibles, ya después Nate tendría que lidiar con ella.
Mire a  mi amiga desde la barra, bailaba con tres chicos que a diferencia de su novio le dedicaban toda su atención, ella reía y movía sus caderas como loca mientras la música sonaba tan fuerte que mis tímpanos podrían explotar. Deslice mi mirada por todo el lugar dejando de acosar a mi amiga con la mirada, a primera vista todos parecían disfrutar pero yo lo sabia mejor, podía notar a chicas bailando en los regazos de los chicos a cambio de recibir la atención que tanto anhelan mientras otras salían de los baño pareciendo desorientadas y con los ojos rojos con un chico tras ellas, cerrando su cierre mientras las arrastraban fuera, chicos tomando un trago tras otro con brusquedad intentando o enredado con mas de una chica para sentirse hombre y olvidar, para ignorar que en la mañana la soledad volvería a atacar.
Una presión en mi pecho me obligo a dejar de mirar al rededor, me gire para darle la cara a la barra para pedir otro trago cuando unos brazos fuertes me rodearon por atrás, mi corazón latió fuerte contra mi pecho una vez antes de conocer el aroma de quien me abrazaba, su aroma era una mezcla de brisa mañanera, menta y loción para chico.
- te asuste - grito sobre el ruido de la música para que fuera capaz de oírlo. Llevaba una camisa lisa color azul oxford combinado con unas botas de motociclista, jeans negros y chaqueta de cuero, su cabello tenia su típico estilo desarreglado sexy que tanto me gustaba y si sonrisa arrogante que provocaba comérselo.  
- solo un poco - admití con una sonrisa en el rostro, verlo había quitado la presión que se había acumulado  en mi pecho para ser sustituida por un suave aleteo en la boca del estomago.
- no se si sea algo bueno o malo tener ese efecto en ti - comento el como si se refiriera a algo mas que al susto que le había causado.
Lo observe con cuidad, note que aun seguía entre sus brazos y al parecer el  pretendía mantenerlo así que no me aleje sino que tome el trago de la barra y lo bebí inclinando la cabeza hacia tras para dejar pasar el liquido por la garganta dejando el baso en la barra en con un golpe para luego limpiar una gota que callo por una comisura de la boca con el dorso de la mano pero Fremont lo impidió limpiándola con sus labios para después besarme, el sabor de el whisky y el de Fremont era exquisito, como el cielo y el infierno unidos en una rítmica danza donde la oscuridad hace armonía con la luz sin perder su identidad y fuerza, sin dejar de ser suave y apasionado. Cuando Fremont termino el beso para tomar aire Kat estaba tras el sonriendo con el mismo demonio, llena de orgullo y malicia.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario