miércoles, 23 de septiembre de 2015

THE DARKNESS IN ME #5

DARA
Kat quedo hecha una furia después de que Nate salió tras la chica, era lógico que ella se preocupara por el hecho de que Nate ni siquiera mirara atrás mientras la seguía, la chica era perfecta alta, delgada pero con curvas, piel bronceada, un cabello negro azabache  y labios carnosos, era la fantasía de todo chico. Aunque a mi parecer Nate estaba más intrigado que interesado con la chica y podría asegurar a ver mirado un toque oscuro en su mirada que no tenía nada que ver con el deseo o lujuria, pero claro, hacer que Kat entienda eso sería como hacer que el cielo fuera morado, es decir, imposible. Decidí, en lugar de gastar mi  saliva negando lo que ella creía que sucedía, ponerle enfrente la mayor cantidad de tragos posibles, ya después Nate tendría que lidiar con ella.

Mire a  mi amiga desde la barra, bailaba con tres chicos que a diferencia de su novio le dedicaban toda su atención, ella reía y movía sus caderas como loca mientras la música sonaba tan fuerte que mis tímpanos podrían explotar. Deslice mi mirada por todo el lugar dejando de acosar a mi amiga con la mirada, a primera vista todos parecían disfrutar pero yo lo sabía mejor, podía notar a chicas bailando en los regazos de los chicos a cambio de recibir la atención que tanto anhelan mientras otras salían de los baño pareciendo desorientadas y con los ojos rojos con un chico tras ellas, cerrando su cierre mientras las arrastraban fuera, chicos tomando un trago tras otro con brusquedad intentando o enredado con más de una chica para sentirse hombre y olvidar, para ignorar que en la mañana la soledad volvería a atacar.

Una presión en mi pecho me obligo a dejar de mirar al rededor, me gire para darle la cara a la barra para pedir otro trago cuando unos brazos fuertes me rodearon por atrás, mi corazón latió fuerte contra mi pecho una vez antes de conocer el aroma de quien me abrazaba, su aroma era una mezcla de brisa mañanera, menta y loción para chico.

- te asuste - grito sobre el ruido de la música para que fuera capaz de oírlo. Llevaba una camisa lisa color azul Oxford combinado con unas botas de motociclista, jeans negros y chaqueta de cuero, su cabello tenía su típico estilo desarreglado sexy que tanto me gustaba y si sonrisa arrogante que provocaba comérselo.  

- solo un poco - admití con una sonrisa en el rostro, verlo había quitado la presión que se había acumulado  en mi pecho para ser sustituida por un suave aleteo en la boca del estómago.

- no sé si sea algo bueno o malo tener ese efecto en ti - comento el como si se refiriera a algo más que al susto que le había causado.

Lo observe con cuidad, note que aún seguía entre sus brazos y al parecer el  pretendía mantenerlo así que no me aleje sino que tome el trago de la barra y lo bebí inclinando la cabeza hacia tras para dejar pasar el líquido por la garganta dejando el baso en la barra en con un golpe para luego limpiar una gota que callo por una comisura de la boca con el dorso de la mano pero Fremont lo impidió limpiándola con sus labios para después besarme, el sabor del whisky y el de Fremont era exquisito, como el cielo y el infierno unidos en una rítmica danza donde la oscuridad hace armonía con la luz sin perder su identidad y fuerza, sin dejar de ser suave y apasionado. Cuando Fremont termino el beso para tomar aire Kat estaba tras el sonriendo con el mismo demonio, llena de orgullo y malicia.

- si quieren les consigo una habitación - sugirió con diversión, Fremont como era de espera ignoro el comentario descaradamente.

- no empieces Kat - le advertí con los ojos fijos en ella. Intente zafarme de los brazos de Fremont  pero no me fue imposible, sus brazos se cerraron con firmase a mi alrededor de mi cintura impidiéndomelo. 

- no sucederá - susurro en mi oído, su aliento rosando mi piel con suavidad causo que un escalofrió recorriera mi cuerpo. Era obvio que le gustaba controlar la situación y sabía que aunque quisiera (que no lo hago) él no me dejaría ir sin dar lucha. 
- pero si se ven súper tiernos - chillo emocionada Kat y, a pesar de lo increíble que sea, Fremont le sonrió a  Kat quien encantada le respondió con una sonrisa guineo, rodé los ojos a ambos.

- te conozco como la palma de la mano y para ti, lo TIERNO da ASCO - le recordé, a Kat no le pega la ternura y que usara esa descripción me resultaba tonto, KAT NO  ASI  que le sucede a mi amiga. 

- pues te equivocas perra,  lo que tú defines como tierno no me gusta - aseguro. - por dios un cerdo no es tierno y un bebe llorón tampoco lo es - dijo como si fuera la cosa más absurda.

- mira quien habla - se burló Fremont, asentí de acuerdo con el.

- como sea - solté antes de girarme hacia la barra para pedir otro trago - un fat frog y dos cervezas - pedí, como todo un caballero Fremont pago los tragos le entregue el fat frog a Kat y una de las cervezas a Fremont.

Fremont nos arrastró al centro de la pista, lo que Kat agradeció, no había aparecido Nate y ocupaba distraerse, no habían pasado ni dos minutos cuando ella estaba rodeada por distracción, tres lindos rusos, al parecer Kat era un imán de chicos. Fremont me mantuvo junto a él aferrándose a mis caderas o cintura mientras nos movíamos al ritmo de la música, sus manos vagaban por mi cuerpo, estar con él era el cielo. Mi cuerpo se moldeaba al suya como dos piezas de un rompecabezas, diferentes en forma pero que embonan a la perfección, ellas para estar juntas. Me di la vuelta para quedar de espaldas a él manteniendo mis brazos alrededor de su cuerpo, mis caderas marcaban el ritmo contra su cuerpo moviéndome lo más cerca posible. Estábamos haciendo una escena, eso era seguro, nuestros cuerpos estaban unidos de una manera sumamente íntima y las caricias de Fremont no eran nada discretas pero no me importaba, lo quería más cerca. Fremont acaricio con si nariz desde mi mandíbula hasta mi hombro dejando en su camino un cosquilleo, estire mi cuello para que tuviera mejor acceso lo que el aprovecho para besar mi cuello no sin antes mordisquear ligeramente la piel expuesta.

- sabes estupendo - aseguro con voz áspera al mismo tiempo que me presionaba contra el, le hice frente y me encontré con sus ojos, los cuales brillaban con lujuria y por primera vez en anos no me sentí sucia por ser deseada. Al contrario me sentía hermosa, llena y segura no sentía ganas de huir o alejarme corriendo, no pensaba en los errores del pasado que me perseguían. 

No pensé en nada mas hasta que lo vi, sus ojos celestes me hundieron en el dolor del pasado y la felicidad se apago.

viernes, 18 de septiembre de 2015

THE DARKNESS IN ME #5 ADELANTO

DARA
Kat quedo hecha una furia después de que Nate salio tras la chica, era lógico que ella se preocupara por el hecho de que Nate ni siquiera mirara atrás mientras la seguía, la chica era perfecta alta, delgada pero con curvas, piel bronceada, un cabello negro azabache  y labios carnoso, era la fantasía de todo chico. Aunque a mi parecer Nate estaba mas intrigado que interesado con la chica y podría asegurar a ver mirado un toque oscuro en su mirada que no tenia nada que ver con el deseo o lujuria, pero claro, hacer que Kat entienda eso seria como hacer que el cielo fuera morado, es decir, imposible. Decidí, en lugar de gastar mi  saliva negando lo que ella creía que sucedía, ponerle enfrente la mayor cantidad de tragos posibles, ya después Nate tendría que lidiar con ella.
Mire a  mi amiga desde la barra, bailaba con tres chicos que a diferencia de su novio le dedicaban toda su atención, ella reía y movía sus caderas como loca mientras la música sonaba tan fuerte que mis tímpanos podrían explotar. Deslice mi mirada por todo el lugar dejando de acosar a mi amiga con la mirada, a primera vista todos parecían disfrutar pero yo lo sabia mejor, podía notar a chicas bailando en los regazos de los chicos a cambio de recibir la atención que tanto anhelan mientras otras salían de los baño pareciendo desorientadas y con los ojos rojos con un chico tras ellas, cerrando su cierre mientras las arrastraban fuera, chicos tomando un trago tras otro con brusquedad intentando o enredado con mas de una chica para sentirse hombre y olvidar, para ignorar que en la mañana la soledad volvería a atacar.
Una presión en mi pecho me obligo a dejar de mirar al rededor, me gire para darle la cara a la barra para pedir otro trago cuando unos brazos fuertes me rodearon por atrás, mi corazón latió fuerte contra mi pecho una vez antes de conocer el aroma de quien me abrazaba, su aroma era una mezcla de brisa mañanera, menta y loción para chico.
- te asuste - grito sobre el ruido de la música para que fuera capaz de oírlo. Llevaba una camisa lisa color azul oxford combinado con unas botas de motociclista, jeans negros y chaqueta de cuero, su cabello tenia su típico estilo desarreglado sexy que tanto me gustaba y si sonrisa arrogante que provocaba comérselo.  
- solo un poco - admití con una sonrisa en el rostro, verlo había quitado la presión que se había acumulado  en mi pecho para ser sustituida por un suave aleteo en la boca del estomago.
- no se si sea algo bueno o malo tener ese efecto en ti - comento el como si se refiriera a algo mas que al susto que le había causado.
Lo observe con cuidad, note que aun seguía entre sus brazos y al parecer el  pretendía mantenerlo así que no me aleje sino que tome el trago de la barra y lo bebí inclinando la cabeza hacia tras para dejar pasar el liquido por la garganta dejando el baso en la barra en con un golpe para luego limpiar una gota que callo por una comisura de la boca con el dorso de la mano pero Fremont lo impidió limpiándola con sus labios para después besarme, el sabor de el whisky y el de Fremont era exquisito, como el cielo y el infierno unidos en una rítmica danza donde la oscuridad hace armonía con la luz sin perder su identidad y fuerza, sin dejar de ser suave y apasionado. Cuando Fremont termino el beso para tomar aire Kat estaba tras el sonriendo con el mismo demonio, llena de orgullo y malicia.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

ANUNCIO

POR MOTIVOS TÉCNICOS NO SE CREARAN NUEVAS ENTRADAS DURANTE LAS DOS SIGUIENTES SEMANAS (NO TENGO INTERNET) EN CUENTO EL PROBLEMA SE SOLUCIONE SUBIRÉ TODOS LOS CAPÍTULOS ESCRITOS EN ESE PERIODO

GRACIAS POR SU ATENCIÓN BESOS

viernes, 11 de septiembre de 2015

SECRETOS EN LA PIEL #6

JENN ESTUVO AQUÍ SEXY

El resto del día fue estupendo.
Después de la pelea de John habíamos ido a tomar uno tragos a un bar cercano Jenna y el bailaron hasta no poder, mientras que Robert, Liza y yo nos burlábamos de lo estúpidos que se veían bailando ebrios, Cárter el novio de Liza se encontró con nosotros en el bar pero se fue rápido llevándose con el a Liza, quería un poco de tiempo juntos.
Robert fue el único que realmente no bebió demasiado así que se convirtió en el conductor asignado, el departamento de los chicos estaba cerca, Jenn que estaba mas ebria que nada pidió que la dejaran hay fingiendo nauseas, John regresaría al departamento con Robert pero cuando ella bajo le indico a John que la siguiera, al final termino quedándose con ella, por lo que Robert y yo terminamos solos.
El viaje al instituto duraba alrededor de una hora desde el departamento de Jenn y moría de sueño, mis parpados estaban tan pesados que parecían pesar diez toneladas. Estaba agradecida de haber tomado la siesta en la tarde, si no hubiera sido por que dormí no hubiera logrado mantener su ritmo. A Cada segundo mis ojos se volvían más pesados, todo comenzaba a ponerse difuso, a puras penas lograba mantener abiertos los ojos durante un minuto
- duérmete, te despertare cuando lleguemos – dijo Robert notando que mis parpados se negaban a mantenerse abiertos, me reí y negué.
- seria la tercera cosa vergonzosa que hago hoy frete a ti- respondí mirándolo con una sonrisa el me miraba también sus hermoso ojos brillaban de la manera en que lo habían hecho cuando me puse su chaqueta, aun la traía puesta, eso me izo feliz y por primera ves, en dos años, deje que esa sensación me llenara y se sintió estupendo. Mis ojos volvieron a serrarse.
- si lo piensas bien ya es sábado Bells- me recordó con tono suave. No necesitaba abrir los ojos para saber que su gran sonrisa arrogante iluminaria su rostro, rostro al que comenzaba acostumbrarme.
Sonreí en mis adentros, o eso esperaba, Demonios el me había puesto un apodo, Bells repetí en mi mente, sonaba tan malditamente dulce que causo una ola de calor me recorrió todo el cuerpo. Realmente no supe que responder, abrí mis ojos y dije lo primero que me vino a la mente.
- prometes no pintarme la cara- le pregunte con voz cansada, el se rió, no una risa simple, si no una sonora, divertida y encantadora carcajada.
- estas en un automóvil con un chico ebrio y lo único que te preocupa es que pinte tu cara- dijo con sarcasmo aun riendo, zona va tan malditamente bien.
- mi hermosa cara es lo único que tengo bebe- dije sonando cada ves mas cansada, el sonrió, no de una manera burlona o divertida sino de otra manera. Una manera que no pude identificar ya que el sueño nublaba mis sentidos.
Pensé en lo que le había dicho, recordé que en la última ocasión que Jenn y yo habíamos estado juntas y ebrias ella me escribió en la cara con marcador permanente JENN ESTUVO AQUÍ SEXY, la marca duro todo el verano y obviamente ella había sido totalmente inmadura al respecto.
- prometo no rayar tu rostros bebe- respondió divertido, pronunciando la palabra bebe con cariño, en cuanto el se quedo callado cerré mis ojos de nuevo, y me quede profundamente dormida con su rostro en mi mente y su aroma arrullándome.

                           -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
ROBERT
La luz del sol entraba por la ventana iluminando toda la habitación, un ruido metálico provenía de la cocina impidiendo que pudiera conciliar de nuevo el sueño, de mala gana me levante de la cama y me dirigí a la cocina con paso perezoso.
Cuando salí de mi habitación note que un delicioso aroma se percibía en el pasillo, huevos fritos y tocino pensé identificando el olor. Mientras mas me acercaba pude escuchar una vos femenina cantando Wake Me Up de Avicii, por un momento pienso en que quizá Jenn a estado asistiendo a esas clases de canto a las que a jurado entrar por los últimos tres meses, aunque la voz es demasiado dulce y melodiosa como para que sea JENN, cuando llego a la cocina me doy cuenta que TENIA RAZÓN.
Vestida con un diminuto shorts de mezclilla y una camisa de los Raiders esta una chica de cabello azul aqua oscuro y suelto, una hermosa piel que parece brillar como la luna y un cuerpo por el que una diosa griega mataría por tener, sus piernas son kilométricas y bien formadas.
Es Bells.
Esta en mi cocina preparando panqueques huevos y tocino, sigue cantando y si que sabe cantar, su voz es dulce y melodiosa suave como la seda, pero no me a oído entrar a la cocina, me doy cuenta que tiene puestos sus auriculares dándome la espalda. Comienza a moverse al ritmo de la música, y lo se por que se escucha bien alto a pesar de los auriculares. De pronto se gira y la veo dar un pequeño salto al verme parado tres de ella.
- mierda me asustaste- se queja quitándose los auriculares, demonios se ve genial. La camisa deja ver su abdomen, el cual es plano y esta ligeramente marcado, lo que se ve malditamente sensual. También se puede ver un fragmento de lo que debe ser un tatuaje junto a su cadera izquierda, pero no puedo distinguir la figura, otra cosa malditamente sexy en ella. Sus pantalones cortos no dejan nada a la imaginación, están apretados y dejando ver sus muslos en todo su esplendor, como dije ella es toda sexualidad.
- eso pasa cuando asaltas una cocina ajena- bromeo pero ella no se da cuenta y se encoge de hombros en disculpa.
- Jenn le suplico a tu primo por que me trajera para hacer el desayuno- explica, girándose de vuelta al fuego para darle vuelta aun perfecto huevo frito, a caso no hay algo en lo que no sea perfecta.
- supongo que ya que ella es un asco para hacerlo te arrastro a ti- digo sentándome en un banco frente a la barra, ella asiente colocando el huevo frito en un plato junto a unos cuatro trozos de tocino.
- dime algo- pide girando se recargándose sobre la estufa peligrosamente cerca de la sartén - como demonios uso esa cosa- pregunta apuntando a la vieja cafetera.
- solo pulsa en botón rojo, Bells- digo divertido - ni siquiera sabes encender la cafetera- me burlo de ella alegremente.
Ella roda los ojos y hace lo que le dije, después de eso me entrega el plato en el que a colocada los huevos, pero algo no luce bien, pequeños puntos verdes, negros y café están sobre mi huevo.
- le echaste veneno a mi comida- me quejo frunciendo el seño - no podías esperar a ser abandonada en la cama después del sexo para odiarme- le pregunto con voz gruesa. Ella se ria un poco y niega, pero sus mejillas se han teñido ligeramente de rosa.
- eres demasiado odiable Rob- dice aun riendo. y hay esta de nuevo esa maldita molestia estomacal

Las dos caras de Sofia - Cecilia Curbelo


Las dos caras de Sofía
Cecilia Curbelo




Sinopsis

Sofia, de 14 años, es la chica más popular y admirada del liceo. Hermosa, carismática, líder, egocéntrica, se hace llamar Soff. Su vida parece perfecta. Sin embargo, en la intimidad de su casa es simplemente Sofi. Las cosas no son lo que parecen. ¿Cuál es la verdadera Sofía?, ¿ qué terrible secreto esconde en el altillo de su hogar? Conoce todo sobre Sofía, la archienemiga de Camila, y atrévete a toma una decisión que llevará a la protagonista a tener un final ¡que dependerá de tu propia elección!


Reseña personal

Un libro totalmente recomendable.La lectura es super fácil y fresca.La autora sorprende demasiado con su forma hermosa de trasmitir lo que siente cada personaje y te hace vivir en carne propia las experiencias que vive la pequeña protagonista. Este libro en su momento fue el primer libro de Ceci que tuve en placer de leer y llego a mi vida en el momento justo.Deja sin dudas muchas enseñanzas y muestra como las personas muchas veces se forman por las situaciones a las que son sometidas por una u otra circunstancia.En cuanto lo tuve en mis manos no pude parar de leerlo , contiene un toque de misterio que sin dudas te deja con ganas de mas. Ahora que eh leído mas libros de Ceci puedo decir firmemente que es una super buena escritora.

Es un libro que puede leer cualquiera , mas allá de que digan que es una escritora para adolescentes/niñas , sin dudas no hay desperdicio en tomarse un rato para leer una de las hermosas obras de Cecilia Curbelo.

Admi Alma ♥


lunes, 7 de septiembre de 2015

LA ELEGIDA #2

Capitulo 2

Al día siguiente el pueblo se reunió en la capilla.
-Mi hija ha desaparecido –exclamo Carlisle ante la comunidad.
-Tu hija se ha escapado porque no soportaba la vida en la comunidad –exclamo Aro furioso.
-Ella no escaparía nunca –reparo el señor Cullen –Fue a buscar agua al pozo y jamás volvió, algo malo le ha sucedido –susurro luego.
-Nadie va a buscarla, si desea volver será juzgada por su huida de la comunidad –explico Aro parado frente a un atril.
-¡Ella no ha huido! –exclamo Carlisle furioso.
-Si vuelves a gritar en mi templo serás expulsado –comento Aro señalándolo.
-Cálmate Carlisle, la encontraremos –susurro Charlie, padre de Bella.
.
.
.
-Ella no habría escapado nunca –comento Rose mientras caminaba junto a sus ahora tres amigas.
-Algo le sucedió –exclamo Elena preocupada.
-Quizás los jóvenes de la ciudad le hicieron daño –exclamo Caroline.
-¡No seas estúpida Caroline! ¿Para qué o mejor dicho, porque le harían daño? –pregunto Rose furiosa.
-Porque son unos pecadores y quien sabe que hay en sus mentes podridas –susurro la joven católica.
-Ya basta, no peleen –exclamo Bella tomando a Rose del brazo.
-Ella es la que insinúa tonterías –exclamo Rose señalando a Caroline.
-Caroline vamos a casa –exclamo Bill, el padre de la joven.
-Si padre –respondió ella y se fue al lado de su madre Elizabeth, una mujer algo enferma de los nervios.
-Tenemos que buscar a Alice –susurro Bella mirando a Elena.
-Por la tarde nos reuniremos aquí mismo y saldremos en su búsqueda ¿entendido? –pregunto Elena mirando a sus amigas.
-Claro –respondió Rose.
-Estaré aquí –confirmo Bella.
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Mientras tanto Elena estaba almorzando en su casa.
-Alice no se ha escapado –susurro la joven mirando a su padre.
-Tú y tus amigas viven desafiando los límites de la comunidad Elena –exclamo Isobel, su malvada madrastra.
Elena la ignoro por completo y luego se levanto de la mesa.
-¿A dónde vas? –pregunto Isobel de mala gana.
-A dar una vuelta –exclamo la joven.
-Ten cuidado con cómo me hablas jovencita –exclamo la madrastra levantándose de la mesa.
-¡Ambas, ya basta! –exclamo Alaric furioso –Ve a dar una vuelta –le ordenó luego a Elena.
Elena asintió y salió furiosa golpeado la puerta de la entrada con fuerza.
-La odio, la odio con todo mi ser –exclamo mirando al cielo –¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste? –exclamo luego sollozando en el pasto.
-¿Elena? –pregunto Bella acercándose a ella –¿Qué sucedió?
-Isobel, ella me odia… Y yo a ella –explico la joven.
-Esa mujer es una tonta –comento Bella.
-Quisiera que mi madre estuviera aquí… No entiendo porque Dios la alejo de mi lado… No puedo entenderlo –susurro Elena con lágrimas en sus ojos.
-Yo tampoco entiendo amiga, es muy injusto –susurro Bella consolándola.
-¿Qué sucedió? –pregunto Rose acercándose.
-Isobel –exclamo Bella haciendo un gesto de desprecio.
-¡Otra vez esa bruja! –exclamo Rose furiosa.
-Ya está, no importa… Ahora tenemos que pensar en Alice –comento Elena levantándose.
-Tu ve al lago –dijo Bella señalando a Rose –Yo iré a la frontera de la ciudad, y tu Elena recorre el bosque donde se encuentra el pozo, según su padre allí fue donde se dirigía la última vez que la vio –comento luego la joven.
-¿Caroline no vendrá? –pregunto Rosalie.
-Obviamente no –susurro Bella y comenzó a alejarse.
Elena tomo el camino de tierra y luego se desvió hacia el bosque donde se encontraba el pozo principal y más cercano a la casa de Alice.
Rose camino hasta el lago donde vio por última vez a su amiga y se dispuso a revisaba entre las hojas caídas para ver si había algún indicio de Alice, si había vuelto por algo, o alguien…  Pocos minutos más tarde, escucho unos pasos…
-¿Quién está ahí?! –grito Rose asestada.
-Soy yo, Emmett –exclamo el joven castaño y musculoso.
-Hola –susurro ella pícaramente.
Obviamente Rose no tenía intenciones de llegar virgen al matrimonio y tampoco de seguir en la comunidad donde había nacido. Sus aspiraciones iban mas allá, sexo, alcohol, diversión, muchachos y descontrol, algo que en Hobart Bay no iba a encontrar jamás.
-¿Qué haces por aquí? –pregunto el joven de unos veintitantos.
-Busco a una amiga, Alice, se ha perdido –contesto Rose.
-¿Quieres darte un chapuzón? –pregunto Emmett quitándose la camisa.
-Mmmm… Claro –exclamo Rose quitándose el vestido.
.
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Bella había tomado el camino hacia la salida de Hobart Bay. Estaba a pocos metros de la ciudad principal llena de personas “pecadoras” tal como las llamaban en su comunidad. No debía acercarse demasiado, no estaba permitido, pero… ¿Y si Alice estaba allí? ¿Y si había escapado por algún muchacho?
La joven Swan tomo valor y se adentro en la “ciudad del pecado”. Camino un par de calles observando a las personas que vestían algo extravagantes, mientras ella utilizaba una especie de sotana blanca sin estilo y se sintió algo apartada y fuera de lugar. 
Llego hasta una comisaria y le pareció  una buena idea hablar con el oficial a cargo de la zona para ver si alguien había visto a Alice. 
Entro en la comisaria, y todas las miradas se posaron en ella.
-¿Qué necesita señorita? –pregunto un oficial.
-¿Podría hablar con el oficial a cargo? –pregunto ella incomoda.
-Señor Masen –exclamo el hombre tocando la puerta de una oficina.
-¿Qué sucede? –comento una voz masculina.
-Una joven de la comunidad de Hobart Bay esta aquí –susurro el hombre.
Todos sabían que ella no era de allí y que era de la comunidad religiosa de Hobart Bay.
-Dile que pase a mi oficina –susurro el oficial a cargo.
-El jefe la espera dentro –susurro el hombre mirando a Bella.
Bella asintió y luego avanzo hasta la puerta.
-Permiso –susurro ella al entrar.
-Pase –exclamo el hombre.
Al ingresar, Bella tenía la cabeza gacha, signo de sumisión y respeto hacia el oficial, cuando levanto su mirada noto que era aquel muchacho del lago, el que la había salvado, Edward…
-¡Edward! –exclamo ella atónita.
-Bella –respondió el sonriendo.
-Lamento interrumpirlo señor ¿Masen verdad?
-Edward para ti –respondio èl.
-Una amiga mía ha desaparecido y quería hacer una especie de denuncia, pero sin que se enteren los de mi comunidad, porque si saben que estuve aquí me expulsaran de la comunidad –explico la joven.
-Entiendo, ¿Quién desapareció? –pregunto Edward señalándole a Bella la silla delante de su escritorio.
Ella asintió y se sentó lista para contarle a Edward como había desaparecido Alice.
-¿Ella no escaparía de la comunidad? –pregunto Edward.
-No, nunca lo haría –explico Bella.
-Entonces algo pudo haberle pasado –comento el joven policía de veintisiete años, ojos grisáceos y cabello castaño claro.
-Si averigua algo me gustaría que me lo informara, yo debería volver a mi casa, se preocuparan por mi y tendré problemas –respondió Bella.
-Este es mi teléfono, puedes llamarme cuando necesites, si sabes algo de ella avísame y seguiré la pista con gusto, es mi trabajo –susurro Edward dándole una tarjeta con su número privado.
-Gracias señor Masen –comento ella tomando la tarjeta algo avergonzada.
-Dime Edward, por favor –suplico él y ella sonrió.

-Edward –comento Bella y se dirigió de vuelta a Hobart Bay, antes de que su padre la regañara por estar fuera de casa mucho tiempo.


 Escrito por: -AdmiRo

SINOPSIS DANGEROUS LIES


SINOPSIS:

Una adolescente se ve obligada a comenzar de nuevo después de presenciar un crimen violento, pero el amor y el peligro la encuentran de todos modos en esta novela de Becca Fitzpatrick, la autora reconocida en el New York Times por su saga "Hush Hush"La vida de Stella Gordon es una mentira. Ella no pertenece a Thunder Basin, Nebraska. A medida que es la testigo estrella en un juicio por asesinato contra un traficante de drogas, Stella se encuentra ahora en el Programa de Protección de Testigos. Los pequeños locales de la ciudad nunca pueden saber quién es en realidad. Ni siquiera Chet Falconer, el chico que hace querer revelar su verdadero yo. Ella sabe que diciendo la verdad sólo traerá la violencia a este lugar. A pesar de que sea difícil Stella intenta permanecer bajo el radar, el peligro se acerca rápidamente. Los delincuentes tienen una manera de deshacerse de los testigos, y Stella pueden haber cometido un error que podría llevar a los hombres de sangre fría a la caza de su derecho a la puerta de su casa.

THE DARKNESS IN ME #4

Omen *

Lois no solamente es una maldita garrapata que se adhiere a mí cada vez que puede, sino también una jodida rata escurridiza cuando la necesito por lo que llevo tres horas esperando en su departamento sin que se aparezca. Intento matar el tiempo inspeccionando el ya conocido departamento, las paredes rojas carmesí, techos altos y muebles negros elegantes no concuerdan con los descuidados edificios antiguos que se observan desde la pared de cristal, las luces de colores y los sonidos de automóviles del exterior parecen hologramas lejanos. Me siento en el sofá más grande sin poder olvidar a la chica que me ha traído hasta aquí, hasta este tiempo y espacio en el que estoy completo pero no satisfecho, sé que no la necesito pero la deseo, sé que no me conoce pero yo sé todo lo que ella no recuerda de sí misma, no la tengo pero me pertenece. Y yo tomo todo lo que me pertenece.

El sonido de tacones en el pasillo me saca de mis pensamientos, miro a la puerta justo cuando Lois entra vestida con unos ajustados vaqueros y un top negro su cabello negro cae en ondas hasta su cintura destacando su piel blanca y ojos grises los cuales no me miran con asombro, al contrario una sonrisa de triunfo se posó en sus rosados labios.

- miren quien regreso a casa – dijo en un suave ronroneo mirando directo a mí, sus ojos clavados como dagas.

- sabias que vendría, cierto – pregunto pero no me da respuesta solo acaricia su mejilla con sus largas uñas negras.

- donde estabas – quise saber, si Lois no anda tras de mi está causando problemas en alguna parte, o lo que es peor, la muerte a alguien. La maldad que lleno su mirada causo que de repente me preocupara de Dara, en un parpadeo la tenía acorralada contra la pared con mi mano cubriendo su garganta.

- Si le has hecho daño te arrepentirás – le advertí aplicando la presión suficiente para que le dificultara respirar mas no para impedir que hablara.

- per-o mir –ate – se rio con dificultad – tod-o altera- ado por u-na chiqu-illa – sus palabras eran entrecortadas a causa de la presión en su cuello.

- le has hecho daño –exigí saber, solo de pensar en lo que Lois podría hacer con alguien tan frágil como Dara causaba que la piel se me erizara la piel, cerré un poco más mis manos sobre su garganta.

- no – soltó sin aliento su piel brillaba con el color rojo de un tomate a causa de la falta de aire cuando la deje cayó al suelo  agarrándose la garganta mientras tocia. – imbécil –

- perfecto, ahora ocupo tu ayuda-  dije mirándola como si no hubiera pasado nada.

Me agache para ponerme en cuclillas frente a ella, note que la marca de mis manos se podía distinguir en su cuello y no pude evitar sentir la satisfacción me traía, Lois se había ganado eso hace décadas y hoy había apretado los botones indicados para recibir su merecido. Cuando volvió a respirar con regularidad y la marca desapareció por completo me miro.

- crees que te ayudare después de esto – espeto mirándome con odio, solo asentí.

- estas jodido no me importa una mierda tu juguetito ese, así que no te ayudare – aseguro molesta, la ira sonrojaba su rostro de nuevo, se puso de pie para ir al bar y servirse un whisky doble, lo bebió de un trago golpeando el vaso contra la madera de una mesa al terminarlo.

- Lois, note estoy preguntando si lo harás – respondí mirándola con frialdad – lo harás quieras o no, esto no está a discusión – me aleje de ella y me dirigí a la puerta.

- ESTAS JODIDO - grito molesta, pero yo no tenia su tiempo así que hice lo que debía de hacer.

- recuerda algo Lois, si hay alguien aquí que esta jodida eres tu- le recordé - tienes cinco minutos para cambiarte, sino estas abajo en cinco minutos una marca en el cuello será un regalo comparado a lo que El te hará cuando sepa que estas viva – la amenace, Lois se quedo helada unos segundos antes de estremecerse del terror que El le provocaba.

Fuera la noche era húmeda, nubes negras se había adueñado del firmamento ocultando las pocas estrellas que solían brillar en la ciudad de Londres, Lois no tardó mucho en bajar con una bufanda atada en su cuello para ocular las marcas.

- como supiste que estaría esperándote- pregunte de nuevo, Lois me miro un segundo antes de responder.

- me topé con la Dividuos en la calle y note que era la que siempre anda con la Tenebris- respondió de mala gana, sus ojos nunca dejaron el camino.

- sabes donde esta- dije sabiendo ya la respuesta, Lois siempre sabe dónde se encuentra a quien busca, al fin y al cabo ese es su destino, encontrar.

- en el bar a dos calles del café, un chico que conocen estará hay esperándolas para encontrarse – contesto de manera mecánica.

- tienes algo pensado- quise saber Lois es buena atrayendo chicos, el glamour la ayuda pero su suspicacia es la que sierra el trato, si un chico estará con la dividuos seria el eslabón mas débil de la cadena y por lo tanto su objetivo.

- siempre lo tengo, tu solo asegúrate de escuchar todo - contesto tocándose la frente con una de sus largas uñas.


Caminamos en silencio cada uno demasiado sumergido en sus propios pensamientos erráticos para importarle que el otro estuviera a su lado, dos seres cerca pero separados. Al llegar al bar note que era pequeño la barra, mucho humo, unas cuantas mesas y un pequeño escenario donde algún que otro músico o cantante se presentaba, paredes y techos negros combinaban con las mesas de madera era todo lo que había, más aun así el lugar estaba atiborrado, las risas de ebrios, las chicas bellas flirteando con idiotas que piensan con su entre pierna y putas a la caza llenaban el lugar.

- también serás un animal con ella – pregunto sacándome de mis pensamientos.  La mire no había rencor u odio en su mirada, sino lastima, lastima por la chica que sabía tomaría su lugar. Lois no era idiota sabía que una vez que Dara lo aceptara ella seria echada a un lado, la había tolerado todos eso años por una sola razón, su don, y una vez tuviera lo que quería ella no tendría un lugar a mi lado. Sabía que sería desechada como a un montón de basura, más aun así creía que debía tener lastima por Dara, ella creía que el la trataría como a ella, pero estaba equivocada. 

Lois era un mal necesario, Dara era un anhelo encontró que jamás seria rechazado, así que respondí con la verdad.

- ella no es como tu Lois, no la tratare como a ti – aseguro para luego adentrarse en la musica pero no sin antes escuchar a Lois decir.

- ya lo veremos – con frialdad.

Lois se mantuvo lo suficiente lejos para no molestarme, pero no demasiado para perderme de vista. Me dirigí a la mesa mas cercana a la entrada, asegurándome de darle la espalda a la barra, debía mantenerme lejos de la vista de la dividuos hasta descubrir cuanto sabia de Dara y porque esta con ella así que tendría que ampliar mi sentido del oído, Lois seria mis ojos, ella abriría su mente para así poder ver la reacción de la amiga de Dara. 


Unos minutos después entro la mixta acompañada de un chico rubio y Dara, ella parecía la luna en una noche sin estrellas, hermosa y llena de vida. Cada uno llevaba entrelazado el brazo con el otro y se reían con complicidad, se dirigieron directo a la barra sin parar de reír. En cuanto Lois los miro fijo su atención en el chico rubio ajusto su escote y tomando su actitud de diva camino con su mirada fija en el. La mixta fue la primera en notarla, como era de esperar fulmino con la mirada a Lois pero ella no se detuvo le sonrió como si fueran las mejores amigas del mundo y se acerco para saludar al chico con un sonoro beso en la mejilla.


- Nate que gusto verte - dijo con voz seductora mientras ponía su mano en el pecho de Nate. Al parecer Lois había estado asiendo su tarea por adelantado. 


- disculpa, te conoce - gruño la mixta antes de empujar a Lois lejos para entrelazar sus dedos con Nate, mientras que Dara parecía esconderse tras su amigo sin apartar su mirada de su amiga. Lois sonrió con entusiasmo notando que pesar de la reacción de la mixta el chico no apartaba los ojos de ella, aunque no la miraba con lujuria sin duda ella tenia su atención.


- perdón si molesto pero ocupo un momento a tu chico - explico Lois a la mixta antes de mirar a Nate de arriba a bajo descaradamente.


- no me jodas - grito la mixta antes de abalanzarse sobre ella pero sin llegar a ella ya que Dara la sujeto del codo mientras Nate la cogía por la cintura.

- iré con ella Kat - anuncio el chico una vez que Dara se había colocado frente a Kat  (la mixta), Kat se giro su cabeza lentamente como la niña de la película del exorcismo. 

- te largas con ella y te jodes - le advirtió ella  irradiando poder pero el chico solo miro a Lois y asintió, la mente de Lois se lleno de arrogancia y un claro mensaje de sígueme a fuera dirigido a mi y al chico luego se giro y salio del bar moviéndose como la reina del mundo, el fue tras ella y yo hice lo mismo no sin antes mirar observar a Dara retener a su amiga para que no asesinara a Lois y Nate como si su amiga fuera un niño al que le quitaron su juguete favorito en vez de una demonio con deseos de arrancarle la cabeza a un humano, una sonrisa de orgullo se dibujo en mi rostro justo en el momento en que el grito de Lois retumbo en mi mente seguida de una imagen borrosa.


MIERDA LA ESTABAN ESTRANGULANDO.






domingo, 6 de septiembre de 2015

SI DECIDO QUEDARME

SI DECIDO QUEDARME
Sinopsis:
Tiene que decidirse… …entre su familia y Nueva York, entre su novio y su amor por la música clásica.
Pero entonces, ocurre un accidente. Ya nada será como antes, y sólo le queda una decisión… vivir o morir.

LO QUE FUE DE ELLA
Sinopsis:
Han pasado tres años desde el devastador accidente… tres años desde que Mia se alejó para siempre de la vida de Adam. Ahora, viviendo en lados opuestos de la costa, Mia es una estrella en ascenso de Julliard y Adam es una sensación periodística en Los Ángeles gracias a su nuevo estatus de estrella rockera, por no hablar de su nueva y famosa novia.
Cuando Adam queda atrapado en Nueva York solo, el destino junta a la pareja una vez más por una última noche. Mientras exploran la ciudad que se ha convertido en el hogar de Mia, Adam y ella regresan al pasado y abren sus corazones al futuro.