martes, 4 de agosto de 2015

Secretos en la piel #1

PEREZOSOS
* Bellary *
- Eres insoportable - dijo Jenna alegremente mientras caminaban rumbo a la cafetería.
Era mi primer día de clases y me sentía abrumada por todo el asunto del nuevo instituto, y la mudanza. El hecho de que ella me estuviera consiguiendo alguien con quien salir no era algo que ayudara, había estado hablando de eso durante al menos una semana antes de llegar y ahora que esta aquí no lo dejaría atrás. Si tan solo ella pudiera entender las cosas, si tan solo ella supiera lo que había sucedido durante los últimos dos años no estuviera trayendo toda esa mierda sobre mi, si lo supiera no tuviera que ser miserable gracias a ella y su faceta de cupido.
- Por dios, es el primer día - la acuse sin mirarla, sabia exactamente la cara que estaría poniendo justo en este momento. Deja de ser una bebe, eso diría su cara.
- lo se, eso es lo mejor - argumento ella emocionada. Jenna es mi mejor amiga desde que tengo uso de memoria, siempre a estado conmigo, pero eso cambio durante los últimos tres años.
El asunto es que ella se mudo a los Ángeles gracias a que trasladaron a su padre, mientras me quede en las Vegas durante esos tres años varias cosas cambiaron, cosas de las cuales jamás e hablado con Jenna, cosas que no quiero recordar.
La cafetería era un lugar espacioso, las paredes estaban pintadas de un color azul claro, mientras que las mesas eran de azul rey, al igual que las sillas. El aroma a café se esparcía por el lugar como la brisa cerca del mar. Jenna me guio hasta una mesa que estaba junto a una maquina expendedora, mesa en la que suele sentarse junto con su novio John, la sensación de vacío quiso molestar pero la mande lejos.
- vendrá John-pregunte cuando me senté. Ella negó John era una gran persona y realmente me caía bien, sobre todo por que es la única persona capas de controlar a Jen.
-tiene entrenamiento- explico sonriente.- nos encontrara después-
- Dios, muero de hambre - se quejo sentándose frente a mi con su bandeja llena. Devoro rápidamente su pizza de pepperoni con carne y después siguió con un muffin de chocolate, quien diría que alguien tan menuda podría comer semejante cantidad.
- te vas a comer eso - pregunto al ver mi hamburguesa vegetariana completa, no pude evitar sonreír ella es insufrible.
- no, pero realmente no creo que te agrade- le dije - es de tofu - agregue y ella inmediatamente me dedico una lengua salida que dejaba ver su lindo piercing rosa neón, Muy madura Jenn, pensé para mi misma.
- no entiendo como puedes llamar a esa cosa comida- dijo sonando arrogante. No respondí, en vez de eso le di un mordisco a mi hamburguesa, ya se lo había explicado un millón de veces antes y ella siempre terminaba diciendo que eso era una mierda.
- entonces vendrás a mi habitación mas tarde- le pregunte cambiando de tema.
- claro que si tonta -aclaro rápidamente - es tu primer noche siendo oficialmente estudiante de.... debe ser única- agrego con tono malévolo lo que me preocupo.
La ultima ves que habíamos tenido una noche ÚNICA juntas, había despertado junto al escusado oliendo a vomito con ella sobre mi totalmente desnuda. La resaca de ese día fue tan mala que no podía siquiera mover la cabeza sin marearme o sentir que mi cabeza explotaría, eso no se podía repetir.
- solo promete que no será como la ultima ves - pedí con tono un tanto cansado pero al parecer ella no lo noto.
- estas empezando a ser una bebe- se quejo - donde esta mi maldita amiga y que hiciste con ella - dijo de forma dramática apuntándome con el dedo y fingiendo sospecha para enfatizar su broma. La mire por un minuto sin decir nada, haciéndome la misma pregunta, donde esta, me pregunte mentalmente.
Al terminar no dirigimos a clase de bioquímica sentándonos en la última mesa, junto a la ventana desde la cual podías ver el estacionamiento y parte del gimnasio.
El profesor era un hombre pequeño de espalda ancha y cabello canoso, no parecía ser mayor de 40 años, vestía un pantalón negro con una camisa azul cielo y un saco corto del color del pantalón, se presento a la clase como míster Scott. La clase fluyo lentamente, el hombre parecía pedirle permiso a cada letra para pronunciarla y era realmente lento al moverse o explicar algo, después de un rato Jenna me pasó un pedazo de papel.
J: Dios, parece que jamás terminara.                                                                         Hasta me duele la cabeza de oírlo hablar 
Mire al frente para asegurarme que el señor Scott no notara nuestro intercambio y escribí.
B: Lo se, un perezoso es mas velos que el 
Escribí rápidamente, el intercambio de papelitos continuo pasando de lo molestamente lento que era  míster Scott a la chica que andaba tras los huesos de John.
J: ¿Ves a la chica sentada frente al escritorio de míster lentitud? ¿La maldita de cuerpo sexy?
Mire al frente una chica rubia y una de cabello castaño oscuro estaban sentadas en la mesa al frente de nuestra fila, ambas parecían tener una linda figura pero desde atrás no podía ver mas que su cabello.
B: ¿Cual de las dos? ¿La rubia?
Escribí mirando al frente y le di la nota, Jenna no tardo mucho en regresarla.
J: No Dios, eso seria humillante para mi, John detesta las rubias ella es mas el estilo de su primo.
La mire por un momento y ella parecía ofendida por que la había comparado con una rubia. Jenna siempre ha tenido esta pequeña aberración a las rubias, probablemente por que ella lo era de pequeña y con el tiempo el cabello se le fue oscureciendo hasta llegar a ser castaño claro. Me reí
B: De acuerdo entonces es la otra.
J: Claro que es la otra, se lógica Bella
B: ¿como se llama?
J: te morirás al leerlo. Su nombre es Mery Lompies...
Cuando leí su nombre tuve que contener una carcajada no debí hacerlo muy bien por que uno de los chicos de la mesa continua voltearon a verme, me disculpe encogiéndome de hombros.
B: jajaja muy parecido a Merry Poppys.
J: pensé lo mismo, ese será su apodo.
B: Estoy totalmente de acuerdo.
J: la maldita Merry Poppys 3J
B: suena mejor Merry Pompis
J: sabes a veces me pregunto por que mierda no me e casado contigo.
Jen sofoco una suave carcajada para que nadie lo notara, justo en ese momento la campana sonó salvándonos de la tortura que era escucharlo, amo esa maldita campana, pensé para mi.
Cuando estuvimos fuera John  estaba esperándonos, lo reconocí ya que Jenna lo había llevado a casa durante las vacaciones de invierno y habíamos estado pasados muchos tiempos juntos antes del inicio de clases, realmente era una gran persona y era obvio que adoraba a Jenna más que a su vida. 
En ese entonces las cosas habían sido un poco duras para mí, pero ayudo estar con ellos siendo todos cursis mientras tenia un vacío del tamaño de un melón. Me ayudo a sentirme mas fuerte, aunque el sentimiento sigue hay ahora puedo controlarlo durante un tiempo en ocasiones hasta e llegado a olvidarle. 
John me saludo antes de abrazar a Jenna y besarla dulcemente, la sensación de vacío comenzó a reclamar mis emociones pero las mande lejos y sonreí, ellos son el uno para el otro. Cuando el beso llego a su fin los tres comenzamos a caminar juntos por el pasillo. 
- entonces Bella como has estado – pregunto John amablemente. 
John es de esas personas a las que todo mundo se acostumbra con facilidad. 
- un poco estresada por la mudanza, pero bien – admití con voz despreocupada a lo cual el respondió con un asentimiento.
- me lo imagino- respondió el sonriente- cuando Rob y yo nos mudamos fue una gran cosa- estuvo de acuerdo. 
Jenna se pego a el como si nada mas importara dejándome a mi al otro lado sin estorbarles. 
-Jenna me contó que estas en la misma habitación que Lisa- comento en para hacer conversación
. - si, y fue realmente raro- respondí, sabiendo que el dejaría pasar eso. A diferencia de mi entrometida e inmadura amiga. John suele mantenerse al margen de las cosas. Eso era bueno para mi, tener una entrometida amiga ya era demasiado no necesitaba a otra persona, no quería a otra persona asiendo preguntas o pidiendo explicaciones, con Jenn era mas que suficiente. 
Después de eso Jenna y John se separaron de mí dirigiéndonos cada uno a nuestras clases. Nosotras no teníamos otra clase juntas en las siguientes horas por lo que estuvimos de acuerdo en que nos encontraríamos mas tarde en mi dormitorio. Jenna llego a las siete de la tarde con una abundante provisión de papas fritas, barras de chocolate y sopa, al igual que nuestras tres películas preferidas y su esmalte para uñas rosa neón, ella adora el rosa neón tanto como las golosinas. 
- lista para una noche de chicas – pregunto dejándose caer en mi cama. Asentí feliz. 
- espero que Lisa no llegue pronto por que las cosas se pondrían raras – comente poniendo nuestro banquete en una mesita junto a mi cama y poniendo la película de PRETTY WOMEN antes de sentarme a su lado. 
El día que llegue había encontrado a Liza mi compañera de cuarto con una tarántula sobre la cara, cuando noto que estaba hay se levanto coloco a la tarántula en una pecera llena de hojas y ramas, tomo su móvil con el que estoy segura que había estado ablando ya que se lo llevo ad oído y dijo algo que me pareció fue una maldición y salió de la habitación sin decir nada. 
- o vamos solo tiene una araña como mascota y deja que la besuque- dijo comprensiva – no es la gran cosa- agrego como si fuera algo totalmente normal.  
-eres consiente de que eso suena totalmente raro – la acuse con vos confusa y divertida. Después de decir eso se quedo callada y comenzó a reír como loca.
- dios, eso realmente es raro – dijo entre risas. 
El tema paso rápidamente de lo extraña que era mi compañera de cuarto a lo linda que era.................... La conversación fluyo constante y fácil, Jenna no izo ninguna pregunta con respecto al tiempo que estuvimos separas, básicamente por que nunca estuvimos fuera de contacto por completo, lo cual había sido bueno por que a pesar que no le había contado nada ella siempre me animaba, había ocasiones en las que parecía que sabia lo que sucedía. 
Para cuando terminamos de ver la primera película lo único que quedaba de las papas fritas eran migajas, la noche siguió así, ninguna pregunta incomoda salió de la boca de Jenna mientras que ambas nos divertíamos asiendo bromas tontas para la mitad de QUERIDO JOHN ambas estábamos totalmente agotadas y no mucho después nos quedamos dormidas.  
Al día siguiente me desperté a causa del terrible entumecimiento en mi espalda que no me dejaba estar tranquila, Jenna me estaba abrazando firmemente una pierna, mientras que la suya colgando en un extremo de la cama. Me moví cuidadosamente para zafarme de su abrazo sin despertarla y la acomode en la cama para que no pareciera contorsionista. Estando de pie mire a mi amiga que dormía tranquilamente sobre un montón de basura y sobras de comida se miraba totalmente cómoda y segura, ella era tan pegajosa. Tome mi toalla, unos jeans oscuros y una blusa sin manga guinda. De fije en la cama de a lado y note que mi compañera estaba acostada en posición fetal en vuelta con una sabanas mirándose totalmente normal.  
Me dirigí a las duchas sintiéndome totalmente tranquila. Cuando volví a la habitación Jenna ya estaba despierta, comía un trozo de chocolate amargo mientras hurgaba en mi maleta. - traes algo que no sea pantalones- pregunto cuando se dio cuenta que había regresado, asentí y me dirigí a el closet, tome unos pantaloncillos cortos de mezclilla desgastados y se los entregue.
- estos son mucho mejor- dijo aprobándolos luego tomo un top rosa que ella me había regalado cuando cumplí 15 años y mi toalla
. – Ahora regreso- anuncio serrando la puerta tras de ella. Liza se despertó al oír a Jenna serrar la puerta, parecía un poco confusa la principio pero después se recobro sentándose en el borde de su cama me miro con una sonrisa adormilada.
- soy Liza Style – dijo dándome la mano –lamento lo del otro dia es solo que llegaste en el momento menos indicado- agrego, realmente parecía sentirlo así que lo deje pasar.
- soy Bellary Smith - dije soltándole la mano – no te preocupes- agregue sin saber que mas decir.
Ella asintió y se puso de pie miro mi cama llena de bolsas de papas fritas envolturas de chocolates y uno que otro bombón. - noche de chicas- pregunto apuntando a la cama. - por la primera noche como estudiante oficial de.............- estuve de acuerdo. 
Después de conversar un rato Liza tomo sus cosas y se dirigió a las duchas. Jenna no volvía aun por lo que comencé a cepillarme el cabello para recogerlo en una cola alta, cuando termine Jenna entro con su melena húmeda y risada, su cabello hecho todo un desastre matutino. Aunque los pantaloncillos cortos alargaban sus piernas asiendo que se vieran espectaculares y el top rosa combinaba con su maquillaje. 
- detesto cuando olvido la gel- se quejo comenzando a cepillar su cabello molesta - siempre termino pareciendo un león- agrego molesta. 
Jenna es hermosa su cabello rizado siempre suele verse totalmente adorable y su piel un tanto rosada la hace parecer una muñeca. No es muy alta máximo mide uno cincuenta, es muy delgada pero con lindas curvas y unos ojos enormes. Cuando tenia el cabello rubio solían llamarla solicito, lo cual realmente no creo que quede con ella. - no piensas maquillarte- pregunto notando que ni siquiera me había colocado labial. Negué con la cabeza.
- NO señorita, ESO NO ESTA BIEN – dijo con tono maternal- usted es una chica preciosa y tiene que dejárselo bien claro a todas las putas del instituto- explico sonando totalmente divertida por lo que no pude evitar reírme.  
-estaré contigo, con eso vasta que no- me justifique aun riendo me de ella. Pero ella movió su dedo frente a mi de un lado a otro diciendo que no.
- entiendo que creas que estar conmigo te ase genial- dijo con tono altivo – y puedes estar segura que es así- continuo – pero TU pedazo de perra sexy, tienes que ganarte su respeto por ti misma- enfatizo la palabra TU restregándome su dedo en la cara. – no siempre estaré aquí para limpiar tu culo bebe- agrego aventando sus pinturas a la cama. 
– Comienza a ser magia- agrego finalmente. No podía para de reír ella estaba siendo tan malditamente graciosa que si hubiera dicho algo mas hubiera tenido que tomar otra ducha.
Al final termine escuchándola, coloque un poco que polvo en mi cara, una buena cantidad de rimen y delineador, un poco de brillo en los parpados y mi labial rosa pálido favorito. 
- esa si es una perra a la cual respetar- dijo complacida. - tu eres la maldita que me debería respetar- le acuse mientras salía de la habitación con mi bolso. 
- te respeto querida- respondió seria - eres la única perra mas sexy que yo- dijo serrando la puerta tras ella.

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