jueves, 3 de diciembre de 2015

Forbidden Men, #1

No importa lo que diga mi prima; no soy la reina de las relaciones imposibles. Quiero decir, sólo porque mi último novio trató de matarme y me dejó una pequeña cicatriz en el cuello, entonces me obligó a mudarme al otro lado del país y cambiar legalmente mi nombre a Reese Randall para escapar de él, no significa que...
Oh, ¿a quién estoy engañando? Para una estudiante de primer año en la universidad, tengo que tener el peor historial de citas.
No es de extrañar que el amor sea la última cosa en mi mente cuando Mason Lowe entra en mi vida. Pero la química entre nosotros es como ¡bam! Nuestra conexión desafía la lógica. Y él es tan malditamente sexy. Estar cerca de él me hace sentir más viva de lo que nunca me he sentido. Incluso me gusta pelear con él. Podría ser mi alma gemela... excepto por un pequeñito problema.
Es un gigoló.
Dios, sí que sé cómo elegirlos.



OPINIÓN PERSONAL:
Bueno hace ya un tiempo que leí este libro y me gusto, todo me pareció hermosos, Sin duda no es la típica historia cliché que esperaba que fuera y lo ame. 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

THE DARKNESS IN ME #5

DARA
Kat quedo hecha una furia después de que Nate salió tras la chica, era lógico que ella se preocupara por el hecho de que Nate ni siquiera mirara atrás mientras la seguía, la chica era perfecta alta, delgada pero con curvas, piel bronceada, un cabello negro azabache  y labios carnosos, era la fantasía de todo chico. Aunque a mi parecer Nate estaba más intrigado que interesado con la chica y podría asegurar a ver mirado un toque oscuro en su mirada que no tenía nada que ver con el deseo o lujuria, pero claro, hacer que Kat entienda eso sería como hacer que el cielo fuera morado, es decir, imposible. Decidí, en lugar de gastar mi  saliva negando lo que ella creía que sucedía, ponerle enfrente la mayor cantidad de tragos posibles, ya después Nate tendría que lidiar con ella.

Mire a  mi amiga desde la barra, bailaba con tres chicos que a diferencia de su novio le dedicaban toda su atención, ella reía y movía sus caderas como loca mientras la música sonaba tan fuerte que mis tímpanos podrían explotar. Deslice mi mirada por todo el lugar dejando de acosar a mi amiga con la mirada, a primera vista todos parecían disfrutar pero yo lo sabía mejor, podía notar a chicas bailando en los regazos de los chicos a cambio de recibir la atención que tanto anhelan mientras otras salían de los baño pareciendo desorientadas y con los ojos rojos con un chico tras ellas, cerrando su cierre mientras las arrastraban fuera, chicos tomando un trago tras otro con brusquedad intentando o enredado con más de una chica para sentirse hombre y olvidar, para ignorar que en la mañana la soledad volvería a atacar.

Una presión en mi pecho me obligo a dejar de mirar al rededor, me gire para darle la cara a la barra para pedir otro trago cuando unos brazos fuertes me rodearon por atrás, mi corazón latió fuerte contra mi pecho una vez antes de conocer el aroma de quien me abrazaba, su aroma era una mezcla de brisa mañanera, menta y loción para chico.

- te asuste - grito sobre el ruido de la música para que fuera capaz de oírlo. Llevaba una camisa lisa color azul Oxford combinado con unas botas de motociclista, jeans negros y chaqueta de cuero, su cabello tenía su típico estilo desarreglado sexy que tanto me gustaba y si sonrisa arrogante que provocaba comérselo.  

- solo un poco - admití con una sonrisa en el rostro, verlo había quitado la presión que se había acumulado  en mi pecho para ser sustituida por un suave aleteo en la boca del estómago.

- no sé si sea algo bueno o malo tener ese efecto en ti - comento el como si se refiriera a algo más que al susto que le había causado.

Lo observe con cuidad, note que aún seguía entre sus brazos y al parecer el  pretendía mantenerlo así que no me aleje sino que tome el trago de la barra y lo bebí inclinando la cabeza hacia tras para dejar pasar el líquido por la garganta dejando el baso en la barra en con un golpe para luego limpiar una gota que callo por una comisura de la boca con el dorso de la mano pero Fremont lo impidió limpiándola con sus labios para después besarme, el sabor del whisky y el de Fremont era exquisito, como el cielo y el infierno unidos en una rítmica danza donde la oscuridad hace armonía con la luz sin perder su identidad y fuerza, sin dejar de ser suave y apasionado. Cuando Fremont termino el beso para tomar aire Kat estaba tras el sonriendo con el mismo demonio, llena de orgullo y malicia.

- si quieren les consigo una habitación - sugirió con diversión, Fremont como era de espera ignoro el comentario descaradamente.

- no empieces Kat - le advertí con los ojos fijos en ella. Intente zafarme de los brazos de Fremont  pero no me fue imposible, sus brazos se cerraron con firmase a mi alrededor de mi cintura impidiéndomelo. 

- no sucederá - susurro en mi oído, su aliento rosando mi piel con suavidad causo que un escalofrió recorriera mi cuerpo. Era obvio que le gustaba controlar la situación y sabía que aunque quisiera (que no lo hago) él no me dejaría ir sin dar lucha. 
- pero si se ven súper tiernos - chillo emocionada Kat y, a pesar de lo increíble que sea, Fremont le sonrió a  Kat quien encantada le respondió con una sonrisa guineo, rodé los ojos a ambos.

- te conozco como la palma de la mano y para ti, lo TIERNO da ASCO - le recordé, a Kat no le pega la ternura y que usara esa descripción me resultaba tonto, KAT NO  ASI  que le sucede a mi amiga. 

- pues te equivocas perra,  lo que tú defines como tierno no me gusta - aseguro. - por dios un cerdo no es tierno y un bebe llorón tampoco lo es - dijo como si fuera la cosa más absurda.

- mira quien habla - se burló Fremont, asentí de acuerdo con el.

- como sea - solté antes de girarme hacia la barra para pedir otro trago - un fat frog y dos cervezas - pedí, como todo un caballero Fremont pago los tragos le entregue el fat frog a Kat y una de las cervezas a Fremont.

Fremont nos arrastró al centro de la pista, lo que Kat agradeció, no había aparecido Nate y ocupaba distraerse, no habían pasado ni dos minutos cuando ella estaba rodeada por distracción, tres lindos rusos, al parecer Kat era un imán de chicos. Fremont me mantuvo junto a él aferrándose a mis caderas o cintura mientras nos movíamos al ritmo de la música, sus manos vagaban por mi cuerpo, estar con él era el cielo. Mi cuerpo se moldeaba al suya como dos piezas de un rompecabezas, diferentes en forma pero que embonan a la perfección, ellas para estar juntas. Me di la vuelta para quedar de espaldas a él manteniendo mis brazos alrededor de su cuerpo, mis caderas marcaban el ritmo contra su cuerpo moviéndome lo más cerca posible. Estábamos haciendo una escena, eso era seguro, nuestros cuerpos estaban unidos de una manera sumamente íntima y las caricias de Fremont no eran nada discretas pero no me importaba, lo quería más cerca. Fremont acaricio con si nariz desde mi mandíbula hasta mi hombro dejando en su camino un cosquilleo, estire mi cuello para que tuviera mejor acceso lo que el aprovecho para besar mi cuello no sin antes mordisquear ligeramente la piel expuesta.

- sabes estupendo - aseguro con voz áspera al mismo tiempo que me presionaba contra el, le hice frente y me encontré con sus ojos, los cuales brillaban con lujuria y por primera vez en anos no me sentí sucia por ser deseada. Al contrario me sentía hermosa, llena y segura no sentía ganas de huir o alejarme corriendo, no pensaba en los errores del pasado que me perseguían. 

No pensé en nada mas hasta que lo vi, sus ojos celestes me hundieron en el dolor del pasado y la felicidad se apago.

viernes, 18 de septiembre de 2015

THE DARKNESS IN ME #5 ADELANTO

DARA
Kat quedo hecha una furia después de que Nate salio tras la chica, era lógico que ella se preocupara por el hecho de que Nate ni siquiera mirara atrás mientras la seguía, la chica era perfecta alta, delgada pero con curvas, piel bronceada, un cabello negro azabache  y labios carnoso, era la fantasía de todo chico. Aunque a mi parecer Nate estaba mas intrigado que interesado con la chica y podría asegurar a ver mirado un toque oscuro en su mirada que no tenia nada que ver con el deseo o lujuria, pero claro, hacer que Kat entienda eso seria como hacer que el cielo fuera morado, es decir, imposible. Decidí, en lugar de gastar mi  saliva negando lo que ella creía que sucedía, ponerle enfrente la mayor cantidad de tragos posibles, ya después Nate tendría que lidiar con ella.
Mire a  mi amiga desde la barra, bailaba con tres chicos que a diferencia de su novio le dedicaban toda su atención, ella reía y movía sus caderas como loca mientras la música sonaba tan fuerte que mis tímpanos podrían explotar. Deslice mi mirada por todo el lugar dejando de acosar a mi amiga con la mirada, a primera vista todos parecían disfrutar pero yo lo sabia mejor, podía notar a chicas bailando en los regazos de los chicos a cambio de recibir la atención que tanto anhelan mientras otras salían de los baño pareciendo desorientadas y con los ojos rojos con un chico tras ellas, cerrando su cierre mientras las arrastraban fuera, chicos tomando un trago tras otro con brusquedad intentando o enredado con mas de una chica para sentirse hombre y olvidar, para ignorar que en la mañana la soledad volvería a atacar.
Una presión en mi pecho me obligo a dejar de mirar al rededor, me gire para darle la cara a la barra para pedir otro trago cuando unos brazos fuertes me rodearon por atrás, mi corazón latió fuerte contra mi pecho una vez antes de conocer el aroma de quien me abrazaba, su aroma era una mezcla de brisa mañanera, menta y loción para chico.
- te asuste - grito sobre el ruido de la música para que fuera capaz de oírlo. Llevaba una camisa lisa color azul oxford combinado con unas botas de motociclista, jeans negros y chaqueta de cuero, su cabello tenia su típico estilo desarreglado sexy que tanto me gustaba y si sonrisa arrogante que provocaba comérselo.  
- solo un poco - admití con una sonrisa en el rostro, verlo había quitado la presión que se había acumulado  en mi pecho para ser sustituida por un suave aleteo en la boca del estomago.
- no se si sea algo bueno o malo tener ese efecto en ti - comento el como si se refiriera a algo mas que al susto que le había causado.
Lo observe con cuidad, note que aun seguía entre sus brazos y al parecer el  pretendía mantenerlo así que no me aleje sino que tome el trago de la barra y lo bebí inclinando la cabeza hacia tras para dejar pasar el liquido por la garganta dejando el baso en la barra en con un golpe para luego limpiar una gota que callo por una comisura de la boca con el dorso de la mano pero Fremont lo impidió limpiándola con sus labios para después besarme, el sabor de el whisky y el de Fremont era exquisito, como el cielo y el infierno unidos en una rítmica danza donde la oscuridad hace armonía con la luz sin perder su identidad y fuerza, sin dejar de ser suave y apasionado. Cuando Fremont termino el beso para tomar aire Kat estaba tras el sonriendo con el mismo demonio, llena de orgullo y malicia.


miércoles, 16 de septiembre de 2015

ANUNCIO

POR MOTIVOS TÉCNICOS NO SE CREARAN NUEVAS ENTRADAS DURANTE LAS DOS SIGUIENTES SEMANAS (NO TENGO INTERNET) EN CUENTO EL PROBLEMA SE SOLUCIONE SUBIRÉ TODOS LOS CAPÍTULOS ESCRITOS EN ESE PERIODO

GRACIAS POR SU ATENCIÓN BESOS

viernes, 11 de septiembre de 2015

SECRETOS EN LA PIEL #6

JENN ESTUVO AQUÍ SEXY

El resto del día fue estupendo.
Después de la pelea de John habíamos ido a tomar uno tragos a un bar cercano Jenna y el bailaron hasta no poder, mientras que Robert, Liza y yo nos burlábamos de lo estúpidos que se veían bailando ebrios, Cárter el novio de Liza se encontró con nosotros en el bar pero se fue rápido llevándose con el a Liza, quería un poco de tiempo juntos.
Robert fue el único que realmente no bebió demasiado así que se convirtió en el conductor asignado, el departamento de los chicos estaba cerca, Jenn que estaba mas ebria que nada pidió que la dejaran hay fingiendo nauseas, John regresaría al departamento con Robert pero cuando ella bajo le indico a John que la siguiera, al final termino quedándose con ella, por lo que Robert y yo terminamos solos.
El viaje al instituto duraba alrededor de una hora desde el departamento de Jenn y moría de sueño, mis parpados estaban tan pesados que parecían pesar diez toneladas. Estaba agradecida de haber tomado la siesta en la tarde, si no hubiera sido por que dormí no hubiera logrado mantener su ritmo. A Cada segundo mis ojos se volvían más pesados, todo comenzaba a ponerse difuso, a puras penas lograba mantener abiertos los ojos durante un minuto
- duérmete, te despertare cuando lleguemos – dijo Robert notando que mis parpados se negaban a mantenerse abiertos, me reí y negué.
- seria la tercera cosa vergonzosa que hago hoy frete a ti- respondí mirándolo con una sonrisa el me miraba también sus hermoso ojos brillaban de la manera en que lo habían hecho cuando me puse su chaqueta, aun la traía puesta, eso me izo feliz y por primera ves, en dos años, deje que esa sensación me llenara y se sintió estupendo. Mis ojos volvieron a serrarse.
- si lo piensas bien ya es sábado Bells- me recordó con tono suave. No necesitaba abrir los ojos para saber que su gran sonrisa arrogante iluminaria su rostro, rostro al que comenzaba acostumbrarme.
Sonreí en mis adentros, o eso esperaba, Demonios el me había puesto un apodo, Bells repetí en mi mente, sonaba tan malditamente dulce que causo una ola de calor me recorrió todo el cuerpo. Realmente no supe que responder, abrí mis ojos y dije lo primero que me vino a la mente.
- prometes no pintarme la cara- le pregunte con voz cansada, el se rió, no una risa simple, si no una sonora, divertida y encantadora carcajada.
- estas en un automóvil con un chico ebrio y lo único que te preocupa es que pinte tu cara- dijo con sarcasmo aun riendo, zona va tan malditamente bien.
- mi hermosa cara es lo único que tengo bebe- dije sonando cada ves mas cansada, el sonrió, no de una manera burlona o divertida sino de otra manera. Una manera que no pude identificar ya que el sueño nublaba mis sentidos.
Pensé en lo que le había dicho, recordé que en la última ocasión que Jenn y yo habíamos estado juntas y ebrias ella me escribió en la cara con marcador permanente JENN ESTUVO AQUÍ SEXY, la marca duro todo el verano y obviamente ella había sido totalmente inmadura al respecto.
- prometo no rayar tu rostros bebe- respondió divertido, pronunciando la palabra bebe con cariño, en cuanto el se quedo callado cerré mis ojos de nuevo, y me quede profundamente dormida con su rostro en mi mente y su aroma arrullándome.

                           -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
ROBERT
La luz del sol entraba por la ventana iluminando toda la habitación, un ruido metálico provenía de la cocina impidiendo que pudiera conciliar de nuevo el sueño, de mala gana me levante de la cama y me dirigí a la cocina con paso perezoso.
Cuando salí de mi habitación note que un delicioso aroma se percibía en el pasillo, huevos fritos y tocino pensé identificando el olor. Mientras mas me acercaba pude escuchar una vos femenina cantando Wake Me Up de Avicii, por un momento pienso en que quizá Jenn a estado asistiendo a esas clases de canto a las que a jurado entrar por los últimos tres meses, aunque la voz es demasiado dulce y melodiosa como para que sea JENN, cuando llego a la cocina me doy cuenta que TENIA RAZÓN.
Vestida con un diminuto shorts de mezclilla y una camisa de los Raiders esta una chica de cabello azul aqua oscuro y suelto, una hermosa piel que parece brillar como la luna y un cuerpo por el que una diosa griega mataría por tener, sus piernas son kilométricas y bien formadas.
Es Bells.
Esta en mi cocina preparando panqueques huevos y tocino, sigue cantando y si que sabe cantar, su voz es dulce y melodiosa suave como la seda, pero no me a oído entrar a la cocina, me doy cuenta que tiene puestos sus auriculares dándome la espalda. Comienza a moverse al ritmo de la música, y lo se por que se escucha bien alto a pesar de los auriculares. De pronto se gira y la veo dar un pequeño salto al verme parado tres de ella.
- mierda me asustaste- se queja quitándose los auriculares, demonios se ve genial. La camisa deja ver su abdomen, el cual es plano y esta ligeramente marcado, lo que se ve malditamente sensual. También se puede ver un fragmento de lo que debe ser un tatuaje junto a su cadera izquierda, pero no puedo distinguir la figura, otra cosa malditamente sexy en ella. Sus pantalones cortos no dejan nada a la imaginación, están apretados y dejando ver sus muslos en todo su esplendor, como dije ella es toda sexualidad.
- eso pasa cuando asaltas una cocina ajena- bromeo pero ella no se da cuenta y se encoge de hombros en disculpa.
- Jenn le suplico a tu primo por que me trajera para hacer el desayuno- explica, girándose de vuelta al fuego para darle vuelta aun perfecto huevo frito, a caso no hay algo en lo que no sea perfecta.
- supongo que ya que ella es un asco para hacerlo te arrastro a ti- digo sentándome en un banco frente a la barra, ella asiente colocando el huevo frito en un plato junto a unos cuatro trozos de tocino.
- dime algo- pide girando se recargándose sobre la estufa peligrosamente cerca de la sartén - como demonios uso esa cosa- pregunta apuntando a la vieja cafetera.
- solo pulsa en botón rojo, Bells- digo divertido - ni siquiera sabes encender la cafetera- me burlo de ella alegremente.
Ella roda los ojos y hace lo que le dije, después de eso me entrega el plato en el que a colocada los huevos, pero algo no luce bien, pequeños puntos verdes, negros y café están sobre mi huevo.
- le echaste veneno a mi comida- me quejo frunciendo el seño - no podías esperar a ser abandonada en la cama después del sexo para odiarme- le pregunto con voz gruesa. Ella se ria un poco y niega, pero sus mejillas se han teñido ligeramente de rosa.
- eres demasiado odiable Rob- dice aun riendo. y hay esta de nuevo esa maldita molestia estomacal